En el corazón de la puna catamarqueña, Antofagasta de la Sierra resguarda tesoros como ‘de otro planeta’. Entre ellos, una porción de 25 km se asemejan a un mar de roca blanca con crestas rosadas, talladas por los vientos que descienden de los Andes creando corredores o “avenidas”, y todo tipo de esculturas fascinantes. Testigo de la intensa actividad volcánica de la región desde tiempos inmemoriales, el Campo de Piedra Pómez se ha convertido en un ícono para los visitantes que llegan de distintas latitudes.
¿Cómo llegar a la Puna?

• En Ómnibus: Empresa El Antofagasteño – IMPORTANTE: Consultar frecuencia antes de iniciar planificación de viaje.
• A través de Agencia de Viajes
• En vehículo particular: el recorrido desde la Ciudad capital de la provincia se realiza tomando RN38, RN60, RN40 y RP43. Si posee un vehículo doméstico, sugerimos llegar hasta la localidad de Villa Vil, en el norte grande de Belén, y desde allí optar por un servicio de guía (guía, baqueano, transporte turístico, agencia de viaje) a medida que la altitud aumenta, el terreno se torna desafiante.

La localidad de El Peñón sería el punto clave desde donde iniciar las excursiones, aunque también es posible hacerlo desde la misma Villa de Antofagasta (65 km) o incluso desde Belén (230 km), dependiendo del plan de viaje y el lugar de pernocte.

La excursión se debe realizar en lo posible por la mañana, a fin de evitar los vientos usuales desde el mediodía.
Se sugiere realizar la visita entre los meses de septiembre a abril, lo que no quiere decir que sea imposible hacerlo de mayo a agosto, sino que las crudas condiciones climáticas en ocasiones pueden dificultar trasladarse o incluso disfrutar de la estadía.

Durante la logística de su viaje, es de mucha utilidad estar al tanto de las novedades y noticias de sitios como áreas naturales protegidas, cazadores de tormentas y vialidad nacional.
Realizar el recorrido con un guía local es igual de importante que contar con vehículo adaptado al terreno. De esta manera, aprovechará al máximo el tiempo disponible, sin perderse de las maravillas de la región y en un entorno seguro y confiable. La Puna es una zona potencialmente peligrosa si no se toman los recaudos necesarios.
De vital importancia para la preservación del Área es transitar por las áreas habilitadas, procurar no dejar residuos de ningún tipo y respetar flora y fauna.