Colores vibrantes, monolitos de piedra negra, antiguas montañas y una vida silvestre abundante y hermosa son las postale que regala esta región de Catamarca, marcada por la furia volcánica.

Antofagasta de la Sierra ofrece un paisaje nunca visto por viajero alguno. Sorprende el contraste de sus paisajes: sus casitas, construidas con materiales de la zona, se mimetizan con los ocres del paisaje; el azul inmenso del firmamento le presta su color a la laguna y esta se viste de flamencos que parecen lentejuelas bajo la intensidad de un sol franco y sereno.

Cortesía Secretaría de Turismo CAtamarca

Uno de los intereses culturales más destacados de la villa son sus 700 pobladores, quienes conservan hasta nuestros días las costumbres de sus antepasados, pueblos Precolombinos vinculados con los Incas.

Paisaje verdaderamente único en el mundo: más de 220 volcanes, entre los que se encuentra el Galán (5500 MSNM), con el cráter mas ancho de mundo, de 40 km. de diámetro.

Ph Ignacio Quintavalle / Grupo Mildonio

También forman parte de este original recorrido, el alucinante campo de piedra pómez, lagunas cristalinas pobladas por flamencos rosados, zonas de inmensos salares como el de Antofalla (3300 MSNM) y el Salar del Hombre Muerto (4000 MSNM); las Minas Incahuasi donde antiguamente se extraía oro. Posee gran riqueza arqueológica: petroglifos (grabados en piedra) y restos de poblados construidos al pie de los volcanes.

Ph Ignacio Quintavalle / Grupo Mildonio