El joven tenor Nicolás Romero es hoy una figura reconocida por muchos y un embajador cultural de Catamarca en el Mundo. Pero más allá de sus logros y de todo el futuro que tiene por delante, Nicolás fue primero un joven que peleó cada escalón para poder llegar a donde lo hizo. Charlando con nosotros sobre sus orígenes y sus metas, Nico no se olvida de la provincia que lo vio nacer y a la que le dedicará un gran concierto el 8 de junio.

Cuando se fue a Buenos Aires para intentar ingresar al Instituto del Teatro Colón, Nicolás Romero tenía 27 años y un plan muy riguroso de preparación y estudio que le demandaría seis meses antes de ese momento clave. En ese momento a Nicolás solo tenía en mente ese objetivo, sabía que detrás de esa puerta había un mundo de posibilidades pero primero había que cruzarla.

El amor por la música se lo inculcó su padre, bandoneonista y tanguero; su vocación por el canto se la contagió su madre, cantante ocasional de lírica y amante de la música académica. Desde los 12 años que venía estudiando canto en Catamarca, donde nació y creció. Continuó sus estudios en el colegio, pero cada vez se convencía más de donde estaba eso que lo hacía feliz

Durante todo 2014 se preparó con un maestro de Buenos Aires para rendir las cuatro pruebas del Teatro Colón: todas rendidas en el instituto menos la última, la más difícil, que tuvo que darla en el escenario mismo del Colon. Ahí, parado solo sobre las legendarias tablas que alguna vez sostuvieron a Enrico Carusso, a Pavarotti y a Placido Domingo, Nicolás Romero tenía que cantar arias de ópera para poder ingresar. Así fue como el salón con la mejor acústica de Sudamérica se estremeció con su voz. Por primera vez.

No solamente entró al Instituto, sino que en un año ya había ganado un certamen y viajaba rumbo a New York. La primera vez de muchas. Cinco años después de esa prueba de fuego, Nicolás es hoy una figura en ascenso en el canto lírico, dividiendo su tiempo entre Buenos Aires, la gran manzana y Catamarca, su provincia, a la que no abandona y donde siempre que puede, comparte su talento y su historia de vida: en eventos, charlas, colaboraciones y el próximo 8 de junio

¿Cómo fue tu experiencia fuera de Catamarca? Yendo a explorar nuevos caminos en Buenos Aires…

Fue realmente muy enriquecedora, el irme solo a Bs As a vivir, que nunca había conocido estar fuera de mi provincia, fue muy enriquecedor y difícil. Difícil porque dejas todo sin conocer casi nada, después el instituto se encargó de acercarme amigos, personas que me ayudaron, me abrieron muchas puertas y que hicieron lo que soy hoy. Ahí pude aprender mucho, porque uno se va de acá con muchas expectativas, pero allá se acrecienta todo lo que uno iba pensando.

¿Tardaste mucho en adaptarte o rápidamente empezaste a destacarte?

En agosto de 2015, en mi primer año en el Instituto, había un concurso muy importante: “Concurso Alejandro Cordero”, en homenaje a un mecenas muy conocido, donde muchos compañeros han ganado. Ese concurso se hace en el salón dorado del teatro colon, donde solo participan alumnos del instituto del teatro colon en el área de canto, los que ganan que son dos o tres, viajan a new york, donde se hacen 3 conciertos, ese primero año lo gane, fue realmente un cambio que no esperaba, Sali de Catamarca, a estar en Bs As, estar en el Instituto del Teatro Colón y ganar ese concurso que me llevo a cantar en New York.

¿Cómo fue la sensación cuando supiste que ganaste?

¡Imagínate! Desde niño viví en mi provincia; salí de un barrio muy humilde y simple, con mis viejos laburadores y que mi primer viaje al exterior sea este fue para mí algo que veía en las películas. Fue impresionante, imponente; llegar allá fue como un sueño, obnubilado por tanta magia y por no caer en lo que había ganado. Salí del teatro ese día e iba llorando a contarle a mi viejo lo que había pasado, que había ganado y que me iba a New York. Para mí fue un sueño que se volvió realidad y que lo pude apreciar estos últimos años al madurarlo. Eso fue uno de los principales apuntalamientos para darme cuenta de lo que podía llegar a ser.

Nada menos que ir a cantar a la Gran Manzana, ¿Cómo fue tu experiencia allá?

Canté en la America Society: mi primer concierto fue abierto al público, el segundo, para invitados especiales. Uno de esos invitados era Rockefeller (David, fallecido en 2017), otra Carolina Herrera, y el nieto del reconocido tenor Richard Tucker. Ahí conocí a Félix Elkmann un productor que me dijo que estaba interesado en que podamos hacer algo. En marzo de 2016 me llamo y me invito a viajar a de nuevo a EE.UU. para que audiciones en la Academy of Vocal Arts de Filadelfia. Me fue bastante bien: quedaron tres y yo salí cuarto, pero eso me ayudo a saber que no siempre se gana. Félix generó varios conciertos que se llama Opera Dinner y ahí me invito por segunda vez en New York en un lugar que se llama Olympic Tower, donde en el último piso se hacían conciertos -Era el mismo lugar donde supo vivir Aristotles Onassis. Ya voy yendo nueve veces a New York y Los Ángeles y en octubre de 2018 viajé a Berlín y cante en Roma también. En el 2018 también en New York cante en el salón de baile donde se filmó la película Perfume de Mujer con Al Pacino.

Con todo esto que te pasó tan rápidamente ¿Qué estas esperando? ¿Hacia donde querés ir?

Lo que vos me preguntas es muy cierto, cada día lo pienso, es muy difícil decidirse. Simplemente quiero la música y sobre todo creo mucho en Dios, él te va guiando y cada día que pasa él te muestra un camino. Por ahora sigo con mi cabeza en la preparación musical, en EE.UU. estuve estudiando; también me intresan los conciertos que hacía y sigo haciendo en Catamarca. En EE.UU. conocí varios maestros, uno de ellos es Jack LiVigni, es italiano y dicta clases en New Yor. Estudié mucho tiempo con él y fue quien me becó para estudiar en un estudio de ópera de Sicilia. Lamentablemente no pude viajar por un problema de salud familiar, pero sigue vigente la beca. Sigo en este camino de aprender, de seguir preparándome para esto que no es tan fácil porque yo nací en un país, en una provincia donde la cultura de la música clásica, lo lírico, no es tan conocido ni tan fuerte. Quizás otros cantantes conocidos tienen un conservatorio de música clásica a la vuelta de sus casas en donde estudiar.

¿Dónde te gustaría verte en 10 años?

Me gustaría estar viviendo plenamente de lo que amo que es la música, no es el lugar, pero si haciendo lo que amo que es cantar, que mi voz pueda ser escuchada en todo el mundo.

Con respecto a Catamarca me decías que no es un lugar donde la música clásica este desarrollada, ¿cómo vez la posibilidad de incentivar este tipo de arte?

Yo comencé hace siete años realizando pequeños conciertos en el teatro pero también haciendo presentaciones en distintos tipos de eventos donde la gente está un poco expectante de escuchar de saber qué es esto.  Todo lo que aprendía en Bs As quería traerlo acá, no solo mi voz, sino también músicos, maestros, master classes, quería mostrar a mi provincia lo que yo aprendí afuera, era un poco devolver a Catamarca todo lo que ella me dio: mi crianza, mi educación, mi terruño. Comenzamos con conciertos, nunca hice operas completas acá. Íbamos explicando para que la gente vaya entendiendo. El año pasado hicimos un concierto junto a mi director musical y mis compañeros: se llamó La Música nos Une, que llevábamos a la mayoría de las escuelas, invitándolos a que participaran de este concierto que fue 100% interactivo y dinámico. Duraba una hora y les enseñaba a los chicos sobre los compositores más conocidos, en qué se diferenciaban las voces masculinas y femeninas, teníamos ejemplos con sopranos, tenores, barítonos. También cuáles eran los instrumentos, cuáles eran las arias más conocidas y al final hicimos una parte de música de películas de Disney. Los niños son un semillero muy importantes, donde hay que sembrar lo mejor. No solamente pueden elegir desde chicos ser algo, sino discernir y decir “quiero estudiar canto”; son herramientas que pude dar en estos conciertos para que ellos puedan ir creciendo de esa manera.

El 8 de junio vamos a reeditar un concierto (se realizó en septiembre del año pasado) con Elena Roger, que se llama tres tenores y Elena Roger, habrá un repertorio muy ligado a lo lírico pero también a lo popular, como el tango. Va a ser en el Cine Teatro Catamarca, lo hacemos con ayuda de mucho de los auspiciantes y es un proyecto muy grande así que estoy agradecido a ellos también.